viernes, 10 de abril de 2009

Sexo, desamor, frustraciones... y más sexo: Californication

Si algo ha llegado a ocupar mi atención esta Semana Santa además de descansar ha sido la serie Californication. Las referencias que tenía del último trabajo de David Duchovny no eran demasiado buenas. Que si el personaje no es creíble, que si se encasilló hace tiempo con Expediente X, que si la serie no tiene argumento... La verdad es que creo que todas las críticas tienen un poco de razón, pero bien es cierto que aquellos que han empezado a ver la serie también la han terminado y en tiempo record. Ordenemos las ideas.

La primera temporada de Californication (a la que me voy a referir en este momento, aunque hay que tener en cuenta que la segunda ya está disponible en español) consta de 12 capítulos y nos sitúa en la vida de Hank Moody, un escritor en crisis un tanto promiscuo y enamorado de su ex mujer con la que tiene una hija en común. Las líneas argumentales de la primera temporadas son un tanto ligeras por no decir que no tienen peso alguno. Sin embargo, durante los capítulos se teje una red de relaciones socio-amoroso-sexuales que acaban por enganchar y atraer la atención del espectador. No te extrañes, esto también pasa en los culebrones de 750 capítulos que en gran parte del mundo cosechan una gran aceptación.

En la serie, tal y como se puede imaginar a juzgar por el nombre de la misma, está presente el sexo como elemento recurrente e hilo conductor del relato. Relaciones heterosexuales, homosexuales, en solitario, en pareja, en tríos, con placer y dolor y a todas las edades están presentes y afectan a todo el abanico de personajes principales de la serie. Esto es algo novedoso -aunque cada vez menos- en la ficción estadounidense ya que nunca antes se había tratado de forma tan explícita la sexualidad en las series. Por ejemplo me viene a la cabeza una escena de un trío entre dos hombres y una mujer que acaba eyaculando en la cara de uno de los personajes principales.

Sin embargo, sexo aparte (que parece que no hablamos de otra cosa últimamente y ya digo que esto lo he visto en Semana Santa) al final queda la duda de si Hank conseguirá recuperar a su ex mujer, que planea casarse con otro hombre, y volver a juntar a su familia. También si volverá a ser un prolífico escritor y de paso si se resolverán algunos conflictos amorosos que planean sobre los personajes principales. Vamos, que a mi juicio no pasará a la historia como una obra maestra de la ficción norteamericana pese a que plantea una visión interesante de la sexualidad. Supongo que si ya hemos visto los imprescindibles podemos centrarnos en Californication que a buen seguro pasaremos un buen rato.

Y para terminar por hoy, otro punto a favor de la serie pero que no tiene que ver con ella en sí. Se trata de la duración de los capítulos. Celebro que sean de 25 minutos. ¿Y por qué? Porque creo que hay series en las que la duración de los episodios convierten la trama en algo infumable. No sé... es una opinión. Tal vez si hubieran acortado un poco cada dosis de Prison Break hoy seguiría emitiéndose y posiblemente hubiera dejado por el camino unas pocas menos almas desencantadas.

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