miércoles, 29 de abril de 2009

Lost Messenger

Una chorradita que he encontrado por Internet y que a buen seguro a más de uno gustará.

miércoles, 22 de abril de 2009

La crisis de las capas: Héroes

Dicen en uno de los prólogos introductorios a DC Batman Archives que Bob Kane, creador del Hombre Murciélago, utilizó una larga capa y el emblema del murciélago al diseñar su personaje porque esta era la forma más clara de marcar las diferencias entre un héroe sobrehumano y el resto de los mortales. Y no empiezo mentando por casualidad a Batman. Se trata de un justiciero sin poderes especiales que simplemente se vale de un riguroso entrenamiento físico y mental para combatir el crimen.

En el caso de Batman, que este mayo cumplirá 70 años, encontramos a un personaje en el que su apariencia define en gran parte su condición de héroe. Hay otros ejemplos pero llama la atención la afirmación anterior de Bob Kane en comparación con el modelo de héroe que hoy nos encontramos.

El 25 de septiembre de 2006 la cadena de televisión NBC estrenó cruzando los dedos el capítulo piloto de la serie Héroes... digo cruzando los dedos porque la aprobación de esta serie resultó muy reñida para parte del consejo de administración de la cadena. Hoy la serie prepara su cuarta temporada y cuenta con una audiencia media de siete millones de espectadores. Hay que señalar que en su primera temporada la audiencia media era el doble.

El concepto de héroe que plantea la serie no deja de ser curioso. En Héroes las capas brillan por su ausencia. Ni siquiera están presentes los modernos trajes de fibra de carbono que llevan los X-Men o Spiderman en sus últimas películas. No sólo no están presente las capas, las mallas o las máscaras si no que los protagonistas son personas corrientes a los que la manifestación de sus poderes les llega a parecer signos de enfermedad.

En ciertos aspectos el planteamiento de Héroes me recuerda enormemente a Perdidos. Encontramos a un gran número de personajes principales entre los que apenas destaca algún líder. También encontramos una clara tendencia a la globalidad multirracial y la variedad de clases sociales. Sin embargo llama la atención que los personajes de la serie se conciben como un colectivo ya que en su mayoría cuando realizan acciones individuales suelen acabar equivocándose o fracasando en su empeño.

Y es que en Héroes encontramos personajes con poderes pero personajes incompletos al fin y al cabo. Superman se bastaba él solo para salvar el mundo. Aqui para salvar el mundo primero hay que salvar a la animadora que a su vez conducirá a un despiadado enemigo que a su vez acabará uniendo a todos los personajes contra él. Resulta curioso que el héroe perfecto, el que auna los poderes de todos, es el villano principal y también Peter Petrelli, un personaje que en mi opinión, se queda a medio camino del liderazgo.

Pero entonces la pregunta es... ¿qué tipo de héroe se está presentando? Un héroe sin capa, sin máscara, sin icono identificativo... y además sin la capacidad de resolver las situaciones por sí solo y con el gran dilema de "¿qué es lo que me está pasando? / ¿quiero que me pase esto?".

Hace algunos años Marvel Comis empezó a publicar una nueva serie regular llamada "Ultimate Spiderman". Recuerdo que me llamó la atención una entrevista que hicieron con el creador del personaje, Stan Lee, en la que afirmaba que era necesario acompasar al héroe arácnido a los tiempos modernos ya que hoy los jóvenes se enfrentaban al sexo, las drogas, el aborto o el mismo Internet como parte de algo habitual en sus vidas. En Héroes pasa algo parecido. A fin de cuentas cualquier podría ser Peter Petrelli, tal vez Claire Bennet o Matt Parkman. Son personajes más próximos de lo que nunca podría serlo aquel extraño alienígena llegado de Kripton y al final, parece un poco menos extraño pensar que si alzamos un brazo podremos generar una bola de fuego.


La serie también tiene sus defectos. Bien es cierto que cuanto más se alarga un producto audiovisual menos interés genera pero es exagerada la pérdida del 50 por ciento de espectadores en dos temporadas. Debo reconocer que ha sido una de las series que más me ha costado terminar y aunque al final se gana el aprobado, me deja un regusto extraño... Como algo que te deja un poco a medias.

miércoles, 15 de abril de 2009

Un Enterprise de chocolate


Entrando en la página oficial de la nueva película de Star Trek de J.J Abrams he encontrado algunos modelos plásticos de la nave enterprise que distintos artistas han realizado a la vista del inminente estreno de la película. Os dejo un ejemplo y también os indico el vínculo para ver el resto de modelos.
Recordar que la película se estrena el próximo 8 de mayo.

http://www.startrekmovie.com/modelgallery/

viernes, 10 de abril de 2009

Sexo, desamor, frustraciones... y más sexo: Californication

Si algo ha llegado a ocupar mi atención esta Semana Santa además de descansar ha sido la serie Californication. Las referencias que tenía del último trabajo de David Duchovny no eran demasiado buenas. Que si el personaje no es creíble, que si se encasilló hace tiempo con Expediente X, que si la serie no tiene argumento... La verdad es que creo que todas las críticas tienen un poco de razón, pero bien es cierto que aquellos que han empezado a ver la serie también la han terminado y en tiempo record. Ordenemos las ideas.

La primera temporada de Californication (a la que me voy a referir en este momento, aunque hay que tener en cuenta que la segunda ya está disponible en español) consta de 12 capítulos y nos sitúa en la vida de Hank Moody, un escritor en crisis un tanto promiscuo y enamorado de su ex mujer con la que tiene una hija en común. Las líneas argumentales de la primera temporadas son un tanto ligeras por no decir que no tienen peso alguno. Sin embargo, durante los capítulos se teje una red de relaciones socio-amoroso-sexuales que acaban por enganchar y atraer la atención del espectador. No te extrañes, esto también pasa en los culebrones de 750 capítulos que en gran parte del mundo cosechan una gran aceptación.

En la serie, tal y como se puede imaginar a juzgar por el nombre de la misma, está presente el sexo como elemento recurrente e hilo conductor del relato. Relaciones heterosexuales, homosexuales, en solitario, en pareja, en tríos, con placer y dolor y a todas las edades están presentes y afectan a todo el abanico de personajes principales de la serie. Esto es algo novedoso -aunque cada vez menos- en la ficción estadounidense ya que nunca antes se había tratado de forma tan explícita la sexualidad en las series. Por ejemplo me viene a la cabeza una escena de un trío entre dos hombres y una mujer que acaba eyaculando en la cara de uno de los personajes principales.

Sin embargo, sexo aparte (que parece que no hablamos de otra cosa últimamente y ya digo que esto lo he visto en Semana Santa) al final queda la duda de si Hank conseguirá recuperar a su ex mujer, que planea casarse con otro hombre, y volver a juntar a su familia. También si volverá a ser un prolífico escritor y de paso si se resolverán algunos conflictos amorosos que planean sobre los personajes principales. Vamos, que a mi juicio no pasará a la historia como una obra maestra de la ficción norteamericana pese a que plantea una visión interesante de la sexualidad. Supongo que si ya hemos visto los imprescindibles podemos centrarnos en Californication que a buen seguro pasaremos un buen rato.

Y para terminar por hoy, otro punto a favor de la serie pero que no tiene que ver con ella en sí. Se trata de la duración de los capítulos. Celebro que sean de 25 minutos. ¿Y por qué? Porque creo que hay series en las que la duración de los episodios convierten la trama en algo infumable. No sé... es una opinión. Tal vez si hubieran acortado un poco cada dosis de Prison Break hoy seguiría emitiéndose y posiblemente hubiera dejado por el camino unas pocas menos almas desencantadas.
 
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