En mi disco duro y en mis dvd´s me había llevado gran cantidad de series para ver estas vacaciones. Primero empecé con gran interés 'A dos metros bajo tierra'. He llegado a la segunda temporada y sigo pensando que Alan Ball es un genio, aunque hay veces que los genios también cansan. Sin embargo, voy a dejar para más adelante hablar de 'A dos...'.
Tras eso lo intenté con Bones y Shark. No han tenido éxito y mira que he intentado verlas con buenos ojos. Después me encontré con Gossip Girl... algo de lo que había leído muchos comentarios en Internet. La primera conclusión es: merece la pena verla. La segunda: 'Vive la frivolité!' La tercera: ¿alguien puede decir a los guionistas que no pongan a una tía de 23 años a hacer de una de 16?Nos ponemos las pilas. Calentamos teclas y empezamos a analizar la serie de los niños pijos de New York.
Serena era la más guay de la ciudad hasta que se marchó a un internado dejando plantada a su amiga Blair. Hablamos de chicas multimillonarias que pertenecen a la alta sociedad neoyorquina. A partir de aqui poco a poco todo se tergiversa con relaciones amorosas, sexo, drogas, fiestas y mil maquinaciones perversas. Eso viene a ser, básicamente, Gossip Girl.
Si empezamos a ver los dos primeros minutos del capítulo piloto de esta serie encontramos dos de los que, a mi juicio, son sus puntos más fuertes. El primero es la música. Empezaremos escuchando la canción 'Young Folks' y más adelante nos iremos encontrando con un buen número de temas conocidos como 'Apologize' o alguna canción clásica de Sinatra.
El segundo punto es la narradora, también conocida como 'Chica Cotilla / Gossip Girl' que da nombre a la propia serie. Nos encontramos ante un narrador omnisciente que no vemos en toda la serie pero que está directamente relacionado con los personajes del relato. Este narrador es una chica que tiene una web sobre los cotilleos de la alta sociedad de Nueva York y que acaba condicionando las distintas tramas que componen la serie.En otras palabras, la serie se vale de un recurso que ya usaban los trovadores y juglares antaño pero le da un aire bastante fresco y original. No en vano, este recurso apenas se ha visto en otras series así que apliquemos la máxima de "un punto para el primero que lo utilizó".
Para mi éstas son las dos cosas más importantes de Gossip Girl. Luego hay más, como por ejemplo el hecho de que en todos los capítulos de la primera temporada consigan crear tramas bastante complejas con apenas nueve personajes principales. Acostumbrados a series en las que te pierdes entre una cantidad, en muchas ocaciones excesiva, de personajes sin mayor trascendencia, se agradece una utilización escueta y precisa de este recurso.
Bueno, y llegados a este punto vamos con los palos. Gossip Girl es una serie que peca de frívola, de trama simple y facilona, de fondo escaso y de enésima utilización reiterativa de todos los recursos amorosos habidos y por haber que Shakespeare ya utilizaba en sus tiempos al escribir Romeo y Julieta. Pero qué le vamos a hacer. Esto vende y vaya si vende. Hasta yo me he tragado toda la primera temporada por el hecho de saber cómo terminan los rollos amorosos. En el fondo la fórmula no deja de ser la misma que la que hace que el HOLA sea una de las revistas más leídas en este país.
Cuando veo Gossip Girl no puedo evitar recordar series pasadas como 'Melrose Place', 'Sensación de Vivir' o incluso 'Falcon Crest'. La historia cambia muy poco, los recursos siguen siendo los mismos y, en definitiva, lo nuevo que te aporta es más bien escaso. Sin embargo lo que vende, aunque trillado, lo sabe vender bien y ese es su baluarte. Si consigue enganchar en la primera temporada, si enamora con sus personajes, si plantea un lavado de cara y no cae en el sentimentalismo facilón, si consigue conectar con el público y hacerle partícipe de las numerosas tramas que plantea; a buen seguro nadie hará ascos a ver un capítulo de la segunda temporada. Ahora bien, mantener eso en la tercera ya será otra historia.
***Por cierto, ante varias preguntas de cuál es mi personaje favorito, sin duda alguna Chuck Bass

